La inteligencia artificial es una potente herramienta dentro de nuestro campo. En artículos anteriores he hablado de ella para hacer más sencillas y menos tediosas las tareas repetitivas que todo proyecto de medición conlleva como son la generación de informes, detección de atributos o las simples búsquedas.
Los ingenieros avezados consiguen una mayor usabilidad gracias a los procesos personalizados de entrenamiento que hacen en alguna de las plataformas que utilicen. Copilot, Perplexity o Chat GPT tienen herramientas y rutinas para ello, siendo más avanzadas en sus versiones de pago.
Con la generación de imágenes es dónde nos manejamos más en la perplejidad, surrealismo o error ya que los resultados son de los más variopinto. Si a día de hoy la estación total en su trípode es el símbolo de la topografía y el elemento más característico, con la IA se dibujan de lo más extraño.
Pero lo más inverosímil son imágenes generadas de la estación total y gracias al objetivo como si de una cámara se tratara y claro está, la topografía no es el uso de una cámara, aunque la sociedad así lo entiende también. Todos los que hemos hecho levantamientos topográficos por las ciudades hemos tenido casos en los que la gente se apartaba diciendo que no quería salir en la cámara o fotos.
La experiencia que tengo con la IA a día de hoy es la de un usuario novel porque no le saco todo el partido que creo que tiene para mis actividades comerciales. Mi uso es la de un buscador avanzado en el que le hago preguntas sobre comparativa de instrumentos o dudas surgidas con algún concepto. Así me evito tener que hacer las búsquedas en multitud de páginas y luego yo tener que escribirlo en un documento. Eso sí, en la actualidad, con la IA se cometen errores y el buen topógrafo hace comprobaciones, con lo que luego con esos resultados hago un muestreo de testeo con sentido común y así evitar las incongruencias.
Si consideras el artículo interesante:
– Difúndelo en las redes sociales y entre tus conocidos. – Cuéntame que te ha parecido en el espacio de comentarios. – Suscríbete a mi blog para recibir otros artículos futuros directamente en tu correo electrónico.
El castellano es rico y diverso en palabras. Dependiendo de la entonación y del contexto hay formas de definir una situación o cosa sin decir la palabra exacta por el diccionario de la RAE.
En el grupo de Facebook topógrafos de Latinoamérica han jugado con la encuesta «Di que eres topógrafo sin decir que eres topógrafo». Los cinco comentarios que han escrito y que más me han gustado son:
derecha derecha!!!!! la otra derecha!!!! por qué me mandan cualquier ayudante!!!!!
Esa «cajita» vale 3 veces más que tu vida..
Un pelito y queda
Tranquilo puede pasar no estoy tomando fotos ni haciendo un video
– Difúndelo en las redes sociales y entre tus conocidos. – Cuéntame que te ha parecido en el espacio de comentarios. – Suscríbete a mi blog para recibir otros artículos futuros directamente en tu correo electrónico.
A día de hoy no voy a discutir que con los drones y una buena cámara fotogramétrica o LíDAR acoplada se pueden obtener planos topográficos muy precisos. Para muchos proyectistas, hace unos años hubiera sido el sueño disponer de esta tecnología con la que a través de la palanca de un control remoto poder manejarla desde la distancia y así elaborar los levantamientos.
Pero por desgracia para este pensamiento la superficie terrestre dispone de un relieve variado desde extensas planicies a bosques densos y terrenos muy pedregosos que pueden dar lugar a falsear la ortofoto resultante de las técnicas fotogramétricas de las imágenes obtenidas con los drones. Es en estos lugares en los que personarse físicamente un topógrafo con estación total es importante. Y si tiene una gran experiencia para optimizar los estacionamientos y los puntos de observación mucho mejor ya que así abaratará costes y tiempos de estancia.
El almacén del topógrafo multipropósito ha de disponer de un nivel óptico, nivel láser, estación total, fijo y móvil GNSS, láser escáner y dron porque cada equipo se utiliza para una actividad de medición distinta.
Su maestría es fundamental para no replantear zanjas de excavación con mini prisma, señalar ejes de pilares con GNSS o bien como muestro en el artículo levantar terrenos con dron en lugares inadecuados.
Con la reflexión mostrada en las líneas anteriores queda respondida la pregunta del titular de este artículo ¿No os parece? Os invito a dar vuestra opinión en los espacios de comentarios tanto de este artículo como las redes sociales en los que está compartido.
– Difúndelo en las redes sociales y entre tus conocidos. – Cuéntame que te ha parecido en el espacio de comentarios. – Suscríbete a mi blog para recibir otros artículos futuros directamente en tu correo electrónico.
La profesión de topógrafo no suele estar muy difundida en prensa, radio y televisión. En ocasiones se oye un anuncio en radio o bien ha sido un personaje de atrezo en alguna serie o película. En los comienzos de este blog, siendo la línea editorial de difundir la geomática curiosa e interesante en internet hice mención de ello. (si queréis saber más recomiendo utilizar el buscador interno para ello) Dedicar un programa de televisión a difundir la profesión se ha hecho en la 2 a través de los bloques divulgativos, pero en un programa de variedades no ha salido hasta la fecha de la referencia de lo que voy a difundir en este artículo.
José Andrés Aznar ingeniero topógrafo de carrera y profesión, además de gerente en Aznar Estudio de Topografía, intervino hace unos meses en un programa de la televisión autonómica de La Rioja difundiendo a partir de dos proyectos en los que participa algunas de las funciones que todo topógrafo realiza con las mediciones de campo.
En el programa lo explica bastante bien por lo que no me extiendo más para que tengáis tiempo para verlo en:
Si consideras el artículo interesante:
– Difúndelo en las redes sociales y entre tus conocidos. – Cuéntame que te ha parecido en el espacio de comentarios. – Suscríbete a mi blog para recibir otros artículos futuros directamente en tu correo electrónico.
Para este artículo cuyo titular hace referencia a una de las mejores películas del Western me apoyo en la opinión de uno de los directivos de las marcas que fabrican instrumentos.
Ya es difícil que la topografía tenga el romanticismo de medir lo desconocido en la Tierra por intrépidos exploradores ya que está prácticamente cartografiada. Es por ello que la topografía adquiere un mayor grado de especialización tanto a nivel de profesionales como de instrumentos. También al ser una disciplina técnica abraza los avances tecnológicos que la han hecho cambiar en las últimas décadas. Lo que la medición de un punto hace veinte años podía llevar días, hoy se puede hacer en segundos y con unos estándares de precisión espectaculares. La afección de la tecnología en la topografía provoca que los desafíos y las necesidades que la sociedad le demanda estén en constante evolución y de una forma exponencial cada vez más acelerada.
Lo bueno.
La demanda de los servicios en topografía vive un momento de bonanza. La utilización de los gemelos digitales está en constante expansión. Los modelos 3D con datos geoespaciales son fundamentales en la arquitectura, ingeniería y construcción. Los topógrafos están muy bien posicionados para satisfacer estos requerimientos gracias a la adopción de instrumental de captura masiva de puntos de última tecnología y de su alto conocimiento.
No obstante la sociedad aún se encuentra recelosa para asumir los precios de «más en menos tiempo» con lo que el topógrafo tiene el desafío en encontrar la fórmula que haga atractivo su trabajo. La clave está en saber transmitir a los clientes el valor agregado y quien lo consiga destacará del resto.
La eficiencia en «más en menos tiempo» es fundamental. Investigaciones tras encuestas realizadas demuestran que se está de acuerdo en ello gracias a la adopción de nuevas tecnologías y avances en el instrumental geoespacial consolidado. En ello los escáneres laser y los drones tendrán un lugar especial en el almacén del profesional de la medida de precisión.
Debido a la ingente cantidad de datos recopilados es fundamental que el topógrafo adquiera el conocimiento de incluirlo en su flujo de trabajo de una forma eficaz y con rapidez en la transferencia entre campo y oficina.
Lo malo
La automatización de procesos complejos y la facilidad de uso de los instrumentos topográficos ha propiciado que personas sin conocimientos realicen tareas en la recopilación de datos. Con ello el topógrafo profesional «con estudios» se enfrenta a una competencia no regulada que «es capaz de medir». El inconveniente de la combinación de la facilidad de uso con la competencia no regulada se puede hacer virtud ya que el ingeniero en topografía tiene que convertirse en el gestor de los datos. Él sabe los datos geoespaciales que demanda la sociedad con lo que tiene que ser el garante o gestor para que ello y utilizar todo el personal disponible que se los pueda proporcionar.
Lo feo
Vivimos en los últimos tiempos un auge en la construcción con lo que hay una fuerte demanda de recopilar datos geoespaciales con precisión y faltan muchos topógrafos cualificados a nivel mundial. El descenso demográfico en los países con estudios regulados en topografía, la falta de interés gracias a la crisis del 2008, la jubilación y abandono del sector son las causas principales que hacen que los números no mejoren en los próximos años.
Ante esos factores hay que lograr una mayor productividad y «hacer más en menos tiempo».
Los topógrafos que ejercen la profesión en campo tienen que mantenerse al día y adquirir las innovaciones. Los nuevos equipos topográficos gracias a la automatización de procesos y los entornos amigables de uso permiten hacer más operaciones y un mayor número de capturas en menos tiempo. Su software y firmware actualizado y de última generación permite incluso ofrecer resultados instantáneos, como el valor de un área o volumen al instante. Dichas operaciones hace unos años requerían varias jornadas de cálculo y trabajo en oficina.
Los desafíos a los que nos enfrentamos los topógrafos cada día son enormes, lograr «hacer más en menos tiempo» es fundamental. Para ello hay que lograr ciertos grados de especialización y de colaboración entre los distintos actores de la profesión y por supuesto aceptar la innovación para disponer una buena calidad de vida «haciendo valer nuestro trabajo»
– Difúndelo en las redes sociales y entre tus conocidos. – Cuéntame que te ha parecido en el espacio de comentarios. – Suscríbete a mi blog para recibir otros artículos futuros directamente en tu correo electrónico.