Me avalan más de treinta años de vida laboral relacionada con la construcción y la ingeniería topográfica. Esta larga y ya considerable experiencia combinada (ver mi currículum en LinkedIn), junto con conversaciones con familia y amigos, me ha llevado a expresar en las siguientes líneas la reflexión y el consejo del título del artículo.
Al comienzo de la jornada de muchos días, escucho suspiros de hastío y seriedad en los “buenos días”, antes de sentarnos en las respectivas sillas que nos tendrán atrapados hasta media tarde.