La Topografía, esa desconocida que es tan necesaria y hoy no tiene paro

REFLEXIÓN. Cuando aprobé la selectividad allá por el año (ya hace unos cuantos), el siguiente paso natural fue el de seleccionar la carrera universitaria en función de la nota obtenida y la de corte para poder elegir. Opté por una ingeniería y la topografía fue mi tercera posición en la «sábana de cincuenta carreras». Dos años antes, no sabía ni que existía la topografía como tal, sino es porque en la mesa común del mesón en el que ese día tocaba comer cocido de la misma olla, se sentaron dos topógrafos.

Sigue leyendo