–¡Buenos días! Dígame
–¡Buenos días! ¿Son ustedes Toro Topógrafos Asociados?
–¡Si señor! Aquí es.
–Quiero medir una finca que he heredado de la familia, para saber su superficie. No me cuadra lo que dicen las escrituras. Creo que el vecino nos ha quitado unos metros.
–¡De acuerdo! Coménteme un poco cómo es y su situación
–Bien, es en el municipio de … al lado del rio … Con una superficie de.. ¿Cuánto me costaría que la midieran?
–Así, sin todavía hacer una visita presencial, ni ver los mapas topográficos de la zona, cálculo uno estimación de 650 € sin IVA. (*)
–¡Qué me está diciendo! ¿650 €?
–Así es señor, ¿le parece caro?
–La verdad es que si, pensaba que era más barato.
–¿Y cuánto le debería de cobrar entonces?
–No sé, pensaba que por este tipo de trabajos se cobraba 100 €, que los puede hacer cualquiera, que hacer esas mediciones es muy sencillo.
–¡Bueno, cualquiera le digo yo que no! Hagamos una cosa. Yo le cobro 125 y le enseño lo que tiene que hacer, que seguro que lo va a hacer bien.
–¡Ah, me parece perfecto! ¿Cuándo podríamos empezar?
–Pues en cuanto usted tenga listos los aparatos, las estacas, unos clavos de acero, la maza y el puntero. Además, debe hacer el seguro de responsabilidad civil y de accidentes para ese día, tanto para usted como para el ayudante que debe de llevar con contrato, sueldo y con predisposición y experiencia.
–Pero, ¡Yo no tengo nada de eso! ¿Y usted podría prestar todo eso aparte de enseñarme?
–Bueno, prestar no, pero le tendría que cobrar 150 euros entre el alquiler de los aparatos y el material a usar y que no tiene retorno.
–¡Está bien, ya serían 275 €!
–Efectivamente
–¿Y el ayudante usted me podría ofrecer el suyo?
–Claro, sin problema, le tendría que pagar a él 200 euros, que es lo que cobra por el día de trabajo.
—¡Está bien, ya serían 475 €, menos que los 650 € que usted me quería cobrar! Mañana después de trabajar le llamo, me dice como lo tengo que hacer, me alquila la herramienta y me vende el resto. Y que también esté disponible el ayudante.
–No señor, le tengo que cobrar 100 euros más porque mi trabajo vale al igual que el tiempo que llevo perdido con usted para llegar a un acuerdo. Ah, se me olvidaba y que también está incluido en mi precio inicial. Me ha dicho que su vecino le ha quitado metros, con lo que es posible que tenga que entrar un pleito. Para eso el trabajo tiene que estar visado por el Colegio de Topógrafos, con un coste de 75€ siempre y cuando el trabajo lo haga un topógrafo, porque si no, no se puede visar y no tiene validez para un juez.
–¿Sabe qué?
–Dígame señor
–Mejor haga usted el trabajo y le pago lo que me está cobrando que está muy bien.
(*) La conversación anterior es la simplificación y adaptación de una anterior de un oficio vista por internet. El coste indicado por el trabajo es una simulación ya que depende de la naturaleza del terreno, del objetivo de la medición, de las consideraciones legales que haya que solucionar y tanto del tiempo, como del material, metodología e instrumental a utilizar.
¡Conclusión!
El trabajo de un topógrafo no es medir tres puntos, dibujar cuatro rayas en un papel y decir el área de una superficie. Es un servicio que incluye:
- Conocimiento obtenido en una carrera universitaria.
- Estar a la vanguardia en métodos y tecnología de la profesión con formación constante.
- Instrumental de precisión actualizado que debe ser revisado periódicamente en un taller certificado.
- Herramienta de calidad y material que debe de perdurar en el tiempo.
- Responsabilidad y experiencia.
- Profesionalidad y la realización del servicio en el tiempo requerido.

Si consideras el artículo interesante:
– Difúndelo en las redes sociales y entre tus conocidos.
– Cuéntame que te ha parecido en el espacio de comentarios.
– Suscríbete a mi blog para recibir otros artículos futuros directamente en tu correo electrónico.
Gracias, Un abrazo!!


