Leí hace unos meses una entrevista que hacían en El Periódico de España al autor de un libro en el que escribe sobre la importancia de los mapas, su verdad y la huella que dejan en la parte de la sociedad a la que van dirigidos. Me llamó la atención y lo guardé en el cajón de posibles y futuros artículos y reflexiones en el blog.
Leí hace unos meses una entrevista que hacían en El Periódico de España (https://www.epe.es/es/la-vida-contigo/20231023/libro-huella-mapas-poder-literatura-arte-historia-93528528) al autor de un libro en el que escribe sobre la importancia de los mapas, su verdad y la huella que dejan en la parte de la sociedad a la que van dirigidos. Me llamó la atención y lo guardé en el cajón de posibles y futuros artículos y reflexiones en el blog.
Cómo geomáticos hacemos mapas, antes en papel y ahora en el ordenador. Colocamos en él lo que queremos representar con cierta precisión según sea exigida por la escala y el cliente. Y es aquí donde se cuestiona su veracidad.
El primer paso en el que discutimos su verdad es que es una representación en 2D de una realidad en 3D con lo que hay distorsiones. Si no es por las proyecciones cartográficas el ser humanos hubiera tenido problemas para conocer el mundo que lo rodea. Gracias a ello la navegación en barco por los océanos ha sido posible.
La proyección se condiciona según un contexto y solo sirve para este contexto. Extraer un mapa del entorno, análisis o estudio para el que se ha elaborado ya lo hace inútil y sólo sirve para polemizar.
Todas las culturas del planeta han tenido el mapa como elemento primordial en su convivencia y toma de decisiones. Según su grado de conocimiento han sido más o menos limitados, con lo que los análisis han sido más o menos certeros.

El mapa sirve para que el ser humano conozca su posición entre todo lo que le rodea. Gracias a él ha podido relacionarse con las sociedades que existen en su cercanía y más allá de los límites.
En la Edad Media quienes poseían los mapas y tenían interés en ellos eran los poderosos. Ser cartógrafo era una posición de prestigio y eran quienes dibujaban las «nuevas penínsulas, cursos de ríos y valles profundos nunca antes mapeados en occidente«.
Los mapas han hecho mover y desaparecer civilizaciones. La decisión de marcar en ellos una línea divisoria (Tratado de Tordesillas) propició que naciera Brasil y allí se hablara portugués. Dibujar una línea límite de territorios colonizados en África ha conseguido que aún haya conflictos entre poblaciones a ambos lados de esa marca.
Aunque ahora se utilice el 3D para crear mapas y sea una representación más real, los problemas e interpretaciones siguen existiendo. No se ha conseguido que haya poblaciones o territorios que se modifiquen o incluso se oculten por aspectos políticos o militares.
No obstante, hay que decir que los mapas nos han fascinado desde niños. El ejemplo más claro lo tenemos en los mapas de tesoros piratas.
Como conclusión. Los mapas jamás pueden ser completamente “verdaderos” en todos los aspectos, porque siempre hay distorsión al pasar de esfera a plano.
✅ Las proyecciones históricas, como Mercator, cumplieron objetivos técnicos específicos, pero pueden producir percepciones engañosas si se usan sin contexto.
✅ Los mapas pueden transmitir sesgos culturales o políticos, tanto históricos como modernos.
✅ La educación geográfica moderna recomienda usar diversas proyecciones (y yo diría que también fuentes) o incluso globo terráqueo cuando se busca precisión real.
El origen de esta reflexión lo tienes en: https://www.epe.es/es/la-vida-contigo/20231023/libro-huella-mapas-poder-literatura-arte-historia-93528528
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